Masquerade
Capitulo 3
La conversación con Hyde le había dejado una sensación de deja vú que no sabía explicar, y que no le era nada agradable. Pero se contuvo de acosarlo telefónicamente, ya le echaría el interrogatorio y lo evaluaría el mismo después de que almorzaran, y pensando en ello y viendo el reloj, Sakura decidió darse prisa y cocinar algo que fuera: rápido, comestible y delicioso.
El tiempo pasaba y comenzaba a desesperarse, ¿habría pasado algo?... esa y otras preguntas eran las que rondaban la cabeza de Sakura después de haber esperado por casi una hora.
Podría pensarse que estaba siendo un exagerado, pero tenía sus motivos para estar siendo así, el primero era que: Hyde había contestado el teléfono de casa cuando se suponía que había ensayo. Y si bien Hyde podía ser muchas cosas, irresponsable no era una de ellas. Otra de sus razones había sido el tono de voz de Hyde... y también esa sensación de alarma que tenia dándole vueltas desde ayer en la noche.
Estaba apunto de hablarle otra vez cuando el sonido del timbre lo hizo casi volar hacia la puerta. Abrió con brusquedad y se encontró a Hyde con la ropa algo desaliñada, el cabello revuelto y unos lentes de sol negros cubriéndole los ojos. Por el aspecto que traía, daba la impresión de que venia de una pelea más que de su casa o de una pelea en casa...
Hyde dejo escapar una ligera sonrisa (que era totalmente falsa) mientras hacía a Sakura a un lado y pasaba al departamento de este como si fuese el propio. Caminó directamente a la mesa, y se sentó, dispuesto a almorzar estuviese Sakura sentado o no.
-Hide... - intento empezar apenas se sentó el también, frente al vocalista.
-Perdón por llegar tarde... - murmuro sin levantar su vista de la comida, para empezar a comer, la verdad que no tenía mucha hambre, pero ya tenía a Sakura lo suficientemente preocupado y si soltaba algo como eso, seguro al pobre lo infartaba.
Dejó escapar un suspiro y negando con la cabeza sonrío, pese a que Hyde no podía verlo. -No importa. Pero la comida se enfrió, así que ¿la caliento o prefieres comer así?.-
-No es necesario Saku-chan... así esta bien, es mi culpa por no llegar a tiempo.- dijo sin un tono en especial, mientras tomaba algo del plato con los palillos y se lo llevaba a la boca.
Se quedo observándolo comer, atento a cualquier cambio en la expresión del vocalista. Lo examinaba de arriba abajo sin la menor discreción, queriéndose asegurar que NO había NADA fuera de lugar, y que estaba en perfectas condiciones.
Comenzando a sentirse nervioso e incomodo ante la inspección de su amigo, levantó la mirada clavándola en los ojos de Sakura. -¿Qué pasa Saku-chan?...- esperaba no haberse excedido en el maquillaje, o haber usado muy poco. Al ver que negaba pero seguía sin quitarle la mirada de encima, se sintió más relajado. -Sabes... si quieres admirarme podrías ser más discreto.- sonrió al verlo sonrojarse.
-Eres un vanidoso Hide-chan.- dijo al tiempo que se recuperaba y terminaba su ración. -¿vas a querer más? No te preocupes, hice suficiente para tu estomago.- dijo burlándose del inmenso apetito que solía acompañar al vocalista. Pero al echar una rápida mirada al plato, se dio cuenta de que apenas y lo había tocado. -¿qué pasa?.-
-¿De que hablas Saku-chan. ?- dijo fingiendo demencia.
-No has comido casi.- menciono como si fuese muy obvio. -¿No sabe bien, o se te antoja otra cosa. ? O quizá... es otra cosa.- dijo afilando los ojos un poco
Un escalofrío lo recorrió por toda la espalda, y se sintió totalmente delatado al no cuidar ese detalle. Suspiro lentamente y escondió la cabeza en su plato, llevándose dos bocados juntos y masticando lentamente, evitando responder verbalmente.
-Sabes.. si no te gusta no tienes que comértelo.-
-Unh. No es eso Saku-chan... es solo que... - no continuo, no deseaba darle molestias a Sakura, pero no se sentía con un humor feliz, y solo deseaba distraerse... y no regresar a su apartamento...
-Bien como gustes Haido.- se rindió algo molesto.
-Te estoy molestando. Otra vez.- aseguro con la voz dolida al escuchar su nombre artístico en vez del que siempre usaba Sakura cuando estaban solos.
-Si lleváramos la cuenta de cuantas veces me molestas, seríamos matemáticos y no músicos Hide.- bromeo para hacerle ver que no estaba molesto con él, sino consigo mismo.
Una ligera sonrisa se escapo de los labios del cantante. Al menos sabía que Sakura no estaba enojado precisamente con él. -Tienes razón, y soy mucho mejor cantante que haciendo ecuaciones algebraicas y eso.-
-¡Oh dios!... ¡Tu admitiendo NO ser perfecto! Definitivamente llamaré a un medico.- sigo molestando, haciendo que Hyde pusiera una cara indignada antes de romper a reír en carcajadas.
El día en casa de Sakura había sido mucho mejor de lo que había esperado, como siempre. Se había olvidado por completo de todos sus problemas en casa y se había dedicado a divertirse jugando a las cartas, hablando, bebiendo y viendo películas extranjeras hasta pasada la hora de la comida.
-¡Yo te dije que no te amaba! ¡Te lo dije!, ¡¡Lo único que quiere de ti es tu fortuna, no le creas lo que diga Keira!!.- Gritaba al televisor con los ojos llorosos Hyde ante la expresión divertida de Sakura.
-Hide... es solo una pe... - ni siquiera termino lo que decía, porque otro grito del cantante hacia el televisor hizo que tuviera que aguantarse un ataque de risa.
-¡¡ESE HOMBRE NI TE AMA, EN CAMBIO JONATHAN SÍ!!.- gritaba angustioso, se sentía demasiado identificado con Keira, sin saber exactamente el porque. -¡Bastardo, como te atreves!.- grito furioso al ver como el esposo de Keira la golpeaba, y sin notarlo comenzó a llorar, no se había acordado de Tetsuya hasta ese momento, y lo que recordaba no era precisamente agradable.
Detuvo su risa y puso pausa a la película cuando oyó el leve sollozo de Hyde, algo le decía que ese estado no era únicamente por la película. Se acerco un poco más hacía el hombre al lado suyo y lo llamo suavemente. -Hide-chan... - inmediatamente fue rodeado por los brazos de Hyde que se aferraban a él como dos pinzas.
-Soy un idiota llorón Sakura.- sollozaba, escondiéndose en el baterista. -Nunca hago las cosas bien, por eso siempre están enojados conmigo.- apretó más su abrazo sobre Sakura. -Soy estúpido, y todo lo que me pasa es mi culpa. Es culpa mía Sakura, ¿por qué nunca puedo hacer nada bien?, ¿Por qué siempre retrocedo más de lo que avanzo? Solo doy problemas... - siguió llorando con angustia sobre un impotente Sakura que lo único que hizo fue masajear su espalda, tratando de calmarlo.
-No eres nada de eso Hide-chan, tienes defectos porque eres humano, pero también tienes muchas virtudes y eres muy noble aunque trates de ocultarlo. Eres una de las personas más maravillosas que he conocido y... -
-Eso lo dices porque eres mi amigo, solo por eso.- Seguía llorando y siendo terco. -Pero la verdad es que soy algo inútil Saku-chan, no sirvo para nada que no sea ocasionar desastres. Siempre te estoy molestando, soy un egoísta, nunca me importa nadie que no sea yo... a veces, ¡a veces quisiera no existir!... y me doy cuenta de lo egoísta que soy, porque solo pienso en mi y no en las personas a las que are sufrir-
Sintió ganas de abofetearlo hasta hacerlo reaccionar, pero sabía que eso no ayudaría en nada, así que se limito a masajear la espalda de Hyde hasta que estuviera lo suficientemente calmado como para escucharlo.
Pasaron varios minutos hasta que el llanto de Hyde ceso por completo, y Sakura lo separo de su cuerpo para empezar con "la charla", pero se dio cuenta de que estaba completamente dormido, así que lo llevo a su cuarto y lo acostó en la cama, dejando que durmiera hasta que se sintiera mejor. Salió y cerro la puerta sin hacer escándalo.
"Hide... si descubro quien te tiene en este estado... voy a matarlo." Pensaba para sí mismo el baterista, mientras dejaba escapar el humo de su cigarro. "No bromeaba al decirte que te iba a proteger, sé que no he hecho un excelente trabajo, incluso te deje solo... pero ya no más Hide. No quiero volver a escuchar que desearías no existir."
La noche cayo a paso acelerado, y Hyde despertó lentamente. Se sentía ligero, como si hubiese liberado un gran peso de su alma, pero no recordaba que era. Se levanto y al salir de la habitación se dio cuenta de lo tarde que era y de que aun estaba en casa de Sakura.
-¡Sakura-chan. !- grito buscando al baterista, debía informarle que tenía que irse, antes de que... muy tarde, su celular había comenzado a sonar y la pantalla marcaba un número conocido, más no por eso deseado. Dudo entre contestar o no, y justo cuando decidió contestar apareció Sakura de improviso, haciendo que cortara la llamada al asustarlo. -¡NO APAREZCAS ASÍ SAKURA!... Me has asustado... -
-Eso no me interesa.- dijo fríamente y mirándolo con odio. -¡Ya me tienes harto Haido, estoy cansado de ti! ¡¡Siempre que tienes problemas me molestas a mí!! ¿¡¿Quién te has creído que eres?!?.- cada palabra se iba clavando como dagas afiladas en el alma de Hyde, ¿por qué Sakura le hacía eso?
-Sakura-chan... yo no... -
-¡¡YA CALLATE!!... Sabes, eres realmente asqueroso y patético, y me tienes harto con tu "Sakura-chan", es que ¿no lo entiendes? ¡Te detesto! Si, si no sabes cuanto te odio ni cuanto me repugna el simple hecho de hablar contigo.- cada palabra era más dura que la anterior, y pronunciada con un desprecio que estaba congelando a Hyde, se sentía tan mal, y más porque todo lo que le decía Sakura era verdad. -¿Y ahora que, vas a llorar como siempre?.- decía burlándose, y sus ojos se reían cruelmente.
-No es verdad, no es verdad.- decía mientras se abraza asimismo, sus ojos llenos de lagrimas que se escurrían por su cara. -Tu no me odias, ¿verdad que no Saku-chan?.- su voz se oía tan rota, tan desesperada por oír que aquellas cosas tan crueles eran solo mentira.
-Claro que te odio, ¿cómo no hacerlo?, solo mírate, eres tan patético que das nauseas, créeme que si todas esas chiquillas idiotas supieran como eres en verdad te odiarían también, eres escoria, solo una basura ambulante que debería ser eliminada, ¡deberías agradecer que Tetsu sienta algo por ti! ¡En vez de engañarlo con el primero que se te ponga enfrente como una prostituta!.- Sakura comenzó a patearlo con todas su fuerzas y Hyde grito tan fuerte al sentir los golpes de Sakura en su cuerpo que sentía su garganta romperse.
Entro a la habitación al escuchar los gritos de Hyde justo en el momento en que este se despertaba, empapado en sudor y con los ojos vidriosos y rojos, mirándolo con arrepentimiento, como si hubiese hecho algo mal.
-¡Sakura, dime que no me odias!, Por favor no me odies, nunca... nunca quise hacerte nada malo, Sakura-chan, créeme que es verdad, yo solo.. yo solo...-
Algo dentro del baterista volvió a romperse en pedazos al escuchar el afligido tono de voz, y ver en los ojos del cantante un terror inmenso al ver que no contestaba pronto. Se veía como un niño perdido y solo en busca de cariño, con una mirada aterrada y angustiada.
-Nunca podría odiarte Hide, y nunca me has hecho nada malo.- dijo con una ternura que solo salía con Hyde al tiempo que lo abrazaba, brindándole seguridad. -Fue solo una pesadilla, solo eso... siempre cuidare de ti, no importa que pase y no importa que hagas.-
-Gracias... por no haberte ido nunca a pesar de todo Sakura.-
-Te prometí estar contigo siempre y pienso cumplirlo Hide-chan.- dijo terminando de calmarlo.
Rato después de que Hyde estuviera totalmente tranquilo, Sakura trato de proseguir con "la charla" pero nuevamente no lo consiguió.
-Creo que es hora de irme, ya es tarde Saku-chan, y mañana seguro tienes que levantarte temprano y yo igual.- dijo en un tono desganado.
-Es verdad.. Entonces nos veremos luego.- dijo acompañando a Hyde a la salida.
Una vez fuera del departamento de Sakura, Hyde se encamino a su apartamento, no quiso tomar el metro pues quería retrasar su llegada lo más posible, no deseaba ver a Tetsu después de la nueva discusión que habían tenido, y si contaba con suerte no lo vería.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario